Sinopsis
Este recorrido lleno de troncos, raíces y piedras atraviesa más de doscientos años, desde Pushkin y Gógol hasta hoy, para mostrar cómo de continuo el escritor ruso ha tenido que enfrentarse al poder -político, eclesiástico, militar, revolucionario, dictatorial- para que sus obras vieran la luz. Tolstói y Chéjov, la sociedad zarista y el comunismo, el Moscú del Terror y el gulag, la vigilancia totalitaria o la guerra en Ucrania son algunos de los asuntos tratados aquí en torno a los gobiernos que han marcado el devenir de la literatura rusa, hasta el punto de censurar o prohibir libros, obligar a escribir bajo el dogma socialista o encarcelar, desterrar, esclavizar o asesinar autores. Y es que, ya sea en el Imperio ruso, la Rusia bolchevique, la URSS o la Federación Rusa, es imposible leer esta tradición literaria sin su sombra política, que tanto sufrieron Dostoievski, Gorki, Solzhenitsyn, Grossman o Pasternak, pero también otros literatos contemporáneos como Dovlátov o Brodsky, o aquellas voces que resuenan actualmente desde el exilio como Ulítskaya, Starobinets, Shiskin o Kurkov.