Sinopsis
Un viaje en tren mirando el paisaje por la ventanilla; un libro extraviado de forma inexplicable; un río que alguien contempla desde la orilla; una visita a la sala de conciertos; una excursión de dos adolescentes para pescar truchas donde no las hay; un fósil encontrado en la escombrera de una mina. El pensamiento filosófico emerge en estas páginas como un discreto acompañamiento de la vida cotidiana: una reflexión que forma parte de ella y la hace un poco más comprensible, le quita dramatismo y la vuelve así más acogedora, ligera y hasta divertida. Con rigor conceptual, amabilidad y humildad, el autor ofrece claves sin marcar del todo el camino. No como un guía, sino como alguien que anduvo antes por esos parajes y dejó a su paso, aquí y allá, hierba pisada y unas ramas rotas.